a por la grabación!!

Diciembre 27, 2006

Nuevamente en Bogotá y, mientras me acerco desde la distancia a ese sueño pronto a materializarse, recorro momento a momento el andar y el devenir (en) Riosucio, el que ahora es mío, porque ¡cómo quiero a ese bendito y endiablado pueblo!. Los últimos días me revelaron tantas esencias que me fue difícil pensar en ellas hasta ahora, cuando desde la distancia y con la fiesta ad portas, se atrapa mi presente en una serie de recuerdos que no quieren ser. Que Riosucio sea un continuo presente!

El proceso del documental ha sido una experiencia canalizadora. La escogencia de los personajes, “Chorizo” el matarife y “Galletica”, fue producto del devaneo de días en los que, sentados (Diego no me ha faltado) tomando pintaito y pan de bono -en algo así como un piadoso recorrido por cada una de las cafeterías que según cierto horario sacaban ese bendito pan calientico y recién hecho- construímos un sistema visual de redes en donde se podía esclarecer la importancia de ciertos “nodos de densidad simbólica” (es decir, personas, momentos, espacio que nos permitieran establecer vínculos entre los elementos que, según la investigación de éstos meses, había concluido como claves para entender el carnaval). El resultado de toda esta pensadera fue la escogencia de un matarife, de 35 años, perteneciente a la “barra de los 30″ quien asiste sin falta a nuestra querida Sipirra y, casi se puede decir que como consecuencia, loco por la corraleja. El es lo popular. Y “Galletica”, con su cuadrilla (total!!), con el vínculo político y con ese elemento que nos puede entrever la dinámica de los volantes, que como ya he mencionado, son pistas para entender el carnaval.

El anunciado viaje se presenta en mi mente como un barranco al que hay que lanzarse para sentirse vivo. Porque es nuestro hijo.